-¿que hay de malo en mi? no lo entiendo, todos dicen siempre lo mismo incluso aquellos que son peores que yo ¿que hay de malo?-
-no lo se-
-el dice que estoy roto-
-no le hagas caso, esta molesto-
-es verdad-solto una risita-tu siempre sabes todo ¿porque?-
-yo...-suspiro, era tan cansado seguir asi-una madre debe de saber todo ¿no crees?-Ren sonrio feliz, delirante en medio del alta fiebre aquella noche lluviosa en que su mente enredada parecia trabarse y volver e ir a un sitio mejor, su interior vacio parecio sentir la presencia de su alma rota e inexistente desde hace mucho tiempo. Sophie no sabia muy bien que contestar a sus preguntas y no le parecia correcto seguir engañandolo de ese modo, pero habia creido que era su madre la que estaba ahi, le estaba siguiendo en un juego al que temia ver el final, podia sacar provecho de su situacion pero eso la hacia sentirse mas miserable, Ren no queria decirle que habia ocurrido, pero Ren no parecia estar por completo consciente
-Ren dime ¿que... que te ha ocurrido? yo... donde estan... tus hermanos?-espero una violenta respuesta, quiza cometia un error
-se han ido a dormir ¿recuerdas? el los mando a dormir y ahora esta... con ellos-Ren oculto sus rostro entre sus manos-detenlo, les esta haciendo daño ¿no lo oyes? pronto vendra por ti y por mi, yo no quiero que me haga daño otra vez-sollozo, Sophie sintio que el corazon le daba un vuelco, Ren no estaba ahi, definitivamente. Sophie lo abrazo y el comenzo a llorar.
Estaba cada vez mas cerca, podia oir sus fuertes pisadas ir y venir de una habitacion a otra. Su madre gritaba, pedia auxilio pero nadie le hacia caso, tres años cuando ella se fue. Los alaridos de su madre tan fuertes siendo desgarradados por una nota de furia, el silbido molesto de su esposo tratando de hacerla callar. Los vecinos no tenian porque enterarse, ¿como iba a cubrir los moretones? bueno no importaba con tal de que no se acercara, no debia de tocar a sus hijos.
Ella rodo por las escaleras y fue cuando intento detenerlo otra vez. su padre fue tras ella y antes de que llegara a la habitacion donde los tres descansaban, los golpes, los gritos y el llanto se habian detenido.
Los tres se mantenian despiertos, ocultos en el fondo del armario. Ninguno entendia bien que sucedia, pero el aire estaba impregnado de un olor extraño, metal y a sal.
La puerta se deslizo y aparecio su padre
-¿mamá?-
-no, no, ella ya no esta, bien niños deben de saber que ella se ira por un largo tiempo ¿a donde? no lo se-
-pero mamá dijo que...-
-no esta mas, ahora solo estoy yo y con eso debe de bastar-contuvo una sonrisa, ninguno parecia tenerle temor mas bien era confusion
-ella... ¿a donde fue?-su padre hizo un mueca
-bastardo inutil-Ren fue lanzado fuera del armario, Nyo trato de ir hacia el pero su padre se lo impido-ella se ha ido por tu culpa, porque alguien como tu no deberia de existir, tu madre no puede querer a un monstruo como tu-le escupio con burla, Ren no podia entenderlo ¿que habia hecho mal? era su culpa entonces? ¿su madre se habia ido por su culpa?.
Habia dejado entonces de hacer lo que hacia, pensaba que no era malo pero ¿como podia diferenciarlo? mataba animales pequeños porque estaban indefensos ¿habia sido eso lo que la habia dejado?. Las alimañas correteaban por la casa libres y ellos estaban encerrados en una prision que no tuvo fin hasta cuatro años despues. Ahora que no habia nadie quien los protegiera, el podia hacer lo que quisiera.
Nyo intento cumplir con la tarea de su madre pero parecio que solo tomo su lugar, Ren solo podia permanecer quieto en un rincon con los dientes apretados y los ojos llorosos para no oir mas gritos, cada paliza duraba mas que la anterior. Su padre no escatimaba cuando era el turno de cada uno de sus hijos. Los abusos se tornaron mas dolorosos y constantes, no podian hacer nada
¿Donde esta ella cuando mas la necesitaban?.
Cuatro años pasaron en aquella situacion, cuatro años en donde los abusos se volvieron mas a menudo y de toda clase, la mente de Ren llego a un punto muerto en el que no podia diferenciar de la realidad, corrompida y rota, sin un alma, solo era cuestion de tiempo.
Se quedaba callado en medio de conversaciones con la mirada perdida, casi cumplian los cinco años. Ren casi habia escapado de esos abusos, Esa noche la suerte no estuvo de su lado, desperto en medio de la noche, habia olvidado esa sensacion, dormir sin sentirse vigilado, dormir sin preocuparse porque podia ocurrir, solo fue un momento, cerro los ojos y de pronto ya estaba frente a el, lo sostuvo del brazo y el asustado trato de huir, el miedo le paralizaba, ¿era tarde ya?
-no estan aqui para salvarte pequeño monstruo-le dijo con sorna-y alguien debe de castigarte, no puedo permitir que tu, bastardo sigas asi, voy a castigarte-
Jamas habia gritado tanto como lo habia hecho su madre aquella noche en que desaparecio, muerta le habia dicho Kyo, ella esta muerta.
No quizo creerle, pero cuando fue demasiado tarde fue cuando comenzo a desatarse la locura, ahora no habia nadie para detenerlo, fue cuando todos estaban aterrados por cualquier minimo error que pudiera desatar su ira. Tres veces le hizo daño, tres veces en que creyo que iba a morir, lo golpeaba como si no fuera nada. Le gritaba como si no valiera nada.
Tenian siete años y algo le hizo enojar, su equipo favorito iba perdiendo y Ren solto una risa que fue cortada por un siseo nervioso de su hermano mayor, Kyo tambien sonrio y eso fue todo lo que recuerda de aquella noche. Nada fue claro pero estaba contra el suelo, pataleando y llamando a sus hermanos. Habia sido Nyo, se habia interpuesto entre su hermano menor y su padre, el fue el primero y estaba a un costado con los ojos cerrados y con una profunda herida en la cabeza de la que salia sangre a borbotones, Kyo estaba tratando de luchar, le pedia a Ren que saliera de ahi. Ren no podia dejarlo solo, se lanzo sobre su padre en un intento porque lo dejara ir, Ren habia recibido la peor parte aquella noche. Trato de despertar a Nyo, pero no le respondia, un sonido desgarrado broto de la garganta de Kyo y su cuerpo cayo al piso haciendo un eco extraño, su padre se acerco a Ren. ¿Que podia esperar? iba a morir pero, queria matarlo, ahi estaba de nuevo la sensacion de que lo que pensaba no estaba mal ¿cual era la diferencia? no existia.
No iba a morir, Nyaya-sama se lo prometio. Y jamas iba a estar solo, La guadaña cayo rebotando a su lado y fue la primera vez que la vio. Sonriendo, sabia que no podia volver hacerle daño, las paredes se cubrieron de sangre y el inicio con el que luego seria el que empezaria su lista, le destrozo el craneo, la sangre salpico por todas partes cubriendolo todo, los huesos crujieron y sus organos estallaron. Domino el alma de su padre de tal manera que no le pudo hacer nada. Fue tan agradable verlo agonizar en el piso y no paro hasta que sus ojos se volvieron en blanco y no respiro ahogandose con su propia sangre. Sentia que no habia sido suficiente, la vecina llamo a la policia y estaban en camino, Ren oyo maldecir a Kyo de esa manera en que solo el podia hacerlo y sonar gracioso. Tenia razon, tanto que soportaron para que esa vieja bruja se decidiera cuando al fin habia terminado.
No, ella tambien merecia pagar. Cada uno de ellos merecia pagar. Cuando la policia llego no se espero la escena tan sangrienta que aguardaba en silencio, todos en el complejo habitacional estaban muertos y nadie noto que alguien faltaba. La cinta amarrilla acordonaba la zona, una multitud murmuraba del otro lado mientras sacaban los cadaveres, Ren permanecia del otro lado entre ellos mezclado sin ser visto, sostenia su muñeco de felpa favorito, aquel que su madre alguna vez le dio. estaba cubierto de sangre y se aferro a el
-no soy un monstruo-le susurro, sus hermanos tambien le dieron la razon, podia oirlos claramente como si estuvieran a su lado y nadie podria entenderlo-no lo soy-
Nyo perdio fuerza y su relato se desvanecio, el silencio fue abrumador. El habia aparecido y se lo habia contado de forma que parecio una historia aparte, ahora que lo sabia, entendia el porque de sus acciones. Estaba devastada sintiendo una opresion en su pecho cuando Nyo le conto lo que hacia Ren en medio de lapsos en los que estaba mas fuera de si, no lo habia notado, le habia dicho, antes mucho antes habia un asesino en serie al que no pudieron atrapar, elegia a mujeres indefensas las violaba y luego las mataba, nadie podia dar con el. Ren, el habia sido, tres veces, mientras ella dormia lo habia intentado pero algo lo detenia. De ahi el porque odiaba que lo tocara al menor contacto.
Tres veces.
Las palabras taladraban en su cabeza y no pudo detener las lagrimas, despues de todo no podia culparlo, era el trauma de hace años, solo podia reflejar lo que habian sufrido.
-Ren perdoname...-¿que mas habia dicho a traves del llanto? que era su culpa, que no debia de pensar asi, que ella no se iria de su lado, si, debio de haber sido eso. Cuantas veces deseo morir en esos dias. El propio padre de Sophie tambien la golpeaba y su madre y hermana callaban, Nyo tambien le dijo algo que la dejo mas perturbada que antes, su padre iba a abusar de ella esa noche en que Ren los asesino. Por eso habia dicho que podia terminar como el.
La mente de Ren era un caos.
Sophie queria que regresara y sin embargo al verla parecia no mirarla bien era como si no estuviera. Asustada Sophie hizo lo unico que penso que lo despertaria, afuera el golpeteo de la lluvia no paraba. Lo tomo del rostro y lo beso con lentitud apenas y sus labios se tocaron. Ren seguia en ese trance entre la fantasia de algo que nunca fue. Ella le recordaba a su madre, habia maneras en que se parecian y a la vez no, no era su misma sonrisa pero algo le recordaba, no era la forma en que decia su nombre porque parecia que lo decia mas molesta. Entonces no sabia que era pero ahi estaba.
-¿okaasan?...-
-¿si... Ren?-le dijo dispuesta a fingir el tiempo que fuera necesario
-no-le dijo frunciendo el ceño-tu eres Sophie-y ella sintio ganas de llorar cuando vio que el estaba de lo mas desilusionado. Se trago sus propias ganas y lo abrazo nuevamente, el no la aparto como antes aunque queria hacerlo no pudo. Ren tambien la abrazo y se quedo dormido antes de lo que hubiera imaginado, la temperatura era elevada y se mantuvo ahi todo la noche como la maldita lluvia. Su respiracion era irregular. Sophie no pudo dormir como el, se dedico a acariciar su cabello mientras su mente volaba lejos. Ren apoyaba la cabeza sobre su falda como almohada y ella se quedo en ese sitio durante horas sin poder moverse. Cuando noto que estaba profundamente dormido donde ni las pesadillas lo molestaban. Ella lloro tan silenciosa como pudo. Ahora lo entendia.
La castaña se caida de sueño la mañana siguiente, las goteras del templo formaban charcos por doquier, afuera estaba frio y humedo, casi resbala en la entrada cuando iba tratando de seguir a Ren que se habia levantado de golpe y habia salido corriendo. Habia estado persiguiendo a un gato que merodeaba por ahi gracias a Nyo que no podia resistir a cualquier animal peludo que le pareciera adorable. Sophie lo golpeo en la cabeza por haberla hecho correr 10 minutos resbalando a cada paso. Volvieron a Tokio mientras vagaban por el centro comercial, Ren no podia recordar mas haya de haber asesinado al hombre nisiquiera como habia ido a parar al templo mas no quiso preguntar nada.
-yo... ¿ayer tu me besaste?-Sophie se estremecio y y sitnio que sus nervios se alteraban ¿es que acaso le habia dado amnesia cuando el queria?
-...no-
-si-
-entonces porque preguntas-
-no es justo, te habia dicho que...-
-estabas delirando, me confundias ¿que querias que hiciera?-gimio frustrada, no le debia ni una explicacion
-dejame intentarlo-
-no-le dijo rotundamente-definitivamente no-
-¿porque?-
-pues porque tu eres menor, yo mayor, en publico seria raro y no quiere ser una acosadora de niños-
-solo una vez-
-no-
-anda, nadie nos vera-
-te dije que no-
-seria lo justo-
-ya estamos a mano se supone-
-si... pero no es justo-
-ya te dije que no-
-bien... pero Kyo dice que tienes miedo-
-no me importa lo que diga tu hermano que se supone que me odia-
-Nyo dice que eres una cobarde-
-te lo estas inventando ¿no es asi?-
-puede ser... pero lo eres-
-no me molestes mas mocoso-
-bien pero entonces quiero saber que te dijeron anoche-
-¿que?-
-Nyo no quiere decirme nada pero hubo un momento en que yo no estaba y me remplazo, algo te debio de haber contado-
-¿tu... escuchaste algo?-nego con la cabeza
-no se que paso-le dijo esforzandose por encontrar las palabras-yo... me perdi... y se que ellos te dijeron algo, yo no estaba ahi-
-eso es normal-
-dijiste que deliraba, supongo que se debio a eso-
-de acuerdo... ¿a donde vamos con todo esto?-
-podria besarte-
-no, ya te lo dije-
-¿dime que te dijeron?-no podia decirle, aunque aquella frase seguia en su cabeza, simplemente no podia. No queria que desconfiara de ella y ahora debia de estar incluso mas alerta, sacrificar unas horas de sueño, no quitarle el ojo de encima cuando tuviera algun arranque psicotico. Debia mantenerse despierta, pero a decir verdad, moria por dormir un rato.
Solo pedia un poco. Solto un suspiro y se giro quedando frente suyo
Ren aprovecho su distraccion, tomo la parte de atras de su cabeza y la empujo hacia el, al principio cuando su boca se encontro con la suya solto un grito y trato de apartarlo a empujones, Ren solto su cabeza y le tomo ambas manos, cuando sintio su lengua chocar contra la suya volvio el panico. Claro podia ver como asesinaban a alguien, podia estar en medio de una batalla pero que alguien la besara como el lo estaba haciendo le aterraba. Se estremecio cuando el si parecio empujarla no sabia si caia o no pero notaba su aliento mezclarse con el suyo al tiempo que intentaba tomar aire para respirar, Ren estaba riendo segundos antes de que ella definitivamente se quitara. Estaba casi en el suelo con el encima suyo, bien ¿como demonios habia sucedido eso?. Oh dios lo que era peor sentia las miradas de todos sobre ella, el color inundo su rostro y ella no supo en donde esconderse, deseo desaparecer salir volando, estallar o algo parecido pero que dejaran de mirarla. Sin embargo tambien habia pensado que no queria que eso terminase y Ren no parecia muy convencido
-mmm... otra vez-
-¡no!-le dijo con fuerza elevando la voz mas de lo que quiso, Ren estaba a centimetros de su rostro-no aqui-
-entonces vamos a otro lado-sugirio de forma inocente, ella casi estaba siendo arrastrada hacia la salida
-vas a hacerme lo mismo que a esas mujeres-se maldijo, no debio de haberlo dicho.
Ren se quedo quieto y comenzo a reir mientras negaba con la cabeza y balanceaba su mano con la de ella entrelazada. Sophie miro ese gesto con miedo
-no crees que si hubiera pensado en eso, hace tanto que lo hubiera hecho-
No estaba segura, y el si lo parecia, como el lo habia llamado, era un juego pero ¿quien decia la verdad?.
viernes, 31 de mayo de 2013
Tres veces intentaste hacerme daño
Publicado por Amy Lee en 19:52
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