Todo habia estado planeado para aquel momento, Ren habia vuelto a tener esa clase de accesos donde enloquecia por minutos, veia que le afectaba mas de lo que podia aparentar la ausencia de su hermano, lo que le hacia preguntarse si esa reunion no fuera a desatar la tragedia.
Ren se paralizaba frente a las almas que tenia que recolectar luego impulsado por el odio el continuaba su tarea hasta destrozar los cuerpos, Sophie ya no se sorprendia por ello y habia dejado de mirarlos con asco y pena luego de varios dias, le habia costado acostumbrarse, si, pero ahora era sencillo girar la cara y cumplir con esas reglas silenciosas, a cambio Ren tambien cumpliria su parte, le dejaba tranquila cuando lo necesitaba. Era un trato justo y por primera vez desde que le habia conocido sintio que ambos podian coexistir.
Pero ella no sabia lo que el dios que les habia otorgado esa maldicion les tenia preparado algo mas.
Simplemente cuando ocurrio, Sophie no pudo pensar, su mente se volvio espesa y las imagenes estallaron en blanco en su cabeza sin poder enfocar nada. Pero primero ella estuvo lo bastante emocionada para darse cuenta de un final.
Habia citado a aquella mujer al comienzo de la tarde y ella habia esperado nerviosa e impaciente mientras Ren daba vueltas por la ciudad sin saber cuando podia volver, entonces ella se acerco, su cuerpo menudo moviendose gracil hacia ella y una expresion de seridad cruzo su rostro, la madre de Ren se sento a su lado pero no hablo. Ella venia sola y a juzgar por como la veia pensaba que era una broma
-¿es usted Yuuko Oikawa?-pregunto Sophie aclarandose la voz, la mujer reacciono ante sus palabras saliendo de su estupor
-ya nadie me llama de esa forma, en algun tiempo desee con fuerza que nadie nunca pudiera recordarlo ¿como me conoces?-Sophie la miro, incomoda
-me llamo Sophie... Miller-Yuuko la miro con sorpresa, abriendo cuanto pudo sus ojos al reconocerla, ella seguramente habia visto su retrato en los noticieros, en los anuncios donde se le buscaba desesperadamente, tal vez en cualquier momento se echaria a correr y se lo contaria a todos. En cambio permanecio tensa en su sitio-la he citado aqui porque... bueno realmente no se bien que es lo que estoy haciendo pero creo que alguien necesita verla, necesita saber de usted, puede que piense que este loca pero-
-como me conoces?-volvio a preguntar
-su hijo-la mirada de la mujer decayo, se levanto de un salto-sus hijos-
-es imposible... ellos estan... estan... desde hace mucho... nadie nunca-sus ojos se habian comenzado a llenar de lagrimas
-lo estan-dijo Sophie, intentando parecer insensible, recordando que ella los habia abandonado ahi, decidiendo que era mejor huir y pretender su muerte que volver por ellos, que ayudarles a escapar-pero quizas no de la manera en que crea, Ren...-
-Ren, Kyo y Nyo-repitio la mujer, una ligera sosnrisa se curveo en sus labios-mis pobres angelitos... ojala pudiera... ojala pudiera volver atras y...-
-¿porque los dejo? ¿porque nunca volvio por ellos si sabia cuanto daño les iba a causar?-ella se abrazo a si misma y dejo de mirar a Sophie
-queria hacerlo, no hay segundo en mi vida que no piense en ellos, en imaginarme como debieron de haber crecido, en querer salvarlos, siempre tengo pesadillas, en ninguna puedo ayudarles, se que yo mori junto a ellos cuando supe la noticia, es uno de mis pecados mas grandes, es algo con lo que debo vivir y pagar, si yo no hubiera sido una cobarde... mis hijos estarian vivos, yo solo no podia regresar donde estaba ese monstruo, asi que por muchos años hui de todo hasta que la terrible noticia me alcanzo, incluso si hubiera vuelto, estoy bastanta segura de que hubieramos muerto todos, era tan debil que no importaba que, jamas le habria ganado-Sophie no lo soporto mas, al ver esa mujer que solo sentia lastima consigo misma
-¡pero les pudo haber ayudado! tal vez no serviria de mucho pero ellos se sentirian protegidos, eran unos niños... pudo haber hcho alguna diferencia ¡Ren no seria lo que es!-
-¿Ren?-
-incluso yo he pensado que estar a su lado es una tortura pero... pero a pesar de todo, Ren, Nyo y Kyo no se lo merecian, ahora lo he aprendido, no es dificil y crei que si lograba que el supiera de su madre nuevamente, algo de lo que perdio hace mucho seria recuperado pero... veo que me equivoque-Sophie dio una reverencia-disculpe por quitarle su tiempo-estaba dandose la vuelta cuando ella hablo nuevamente con la garganta seca, conteniendo el llanto
-ahora tengo una nueva familia, un esposo maravilloso y una niña preciosa que me ama incondicionalmente pero... pero si para llegar a ello me hubieran dicho que el precio serian mis hijos... no lo haria, espero que entiendas que las decisiones que tomamos, sean cual sean son dificiles de sobrellevar, si pudiera elegir, no estaria aqui, entonces preferiria morir junto a ellos como estoy segura debio haber sido-
Un movimiento en los arboles llamo su atencion, asomandose apenas, Ren siguio la mayoria de la conversacion, sus ojos rojos se clavaron en la desconocida y su mente dio vueltas intentando borrar su rostro de nuevo, su cabeza apenas pudo procesar lo que ocurrio en el momento en que sus hermanos fueron asesinados, pero si hay algo que recuerda es a su madre desapareciendo, incluso ahi, penso que pudiera ayudarles en cualquier momento. No fue asi. Y el tambien murio
Ahora que estaba frente a ella, sabia perfectamente que sentir, controlo el temblor de su cuerpo y alejo el asco que sentia sobre ella, apareciendo ahi de todos modos, esperando que pudiera ser perdonada. No, por su culpa su padre habia abusado de el, por su culpa sus hermanos ya no estaban, por su culpa era que tenia que vivir en la inmortalidad de esa forma.
Ren queria gritar, aunque nunca hubiera imagiando algo asi tenia mucho que decirle, las palabras se atoraron en su garganta y por primera vez no pudo moverse, sentia cada extremidad pesada y le costaba respirar, de pie ahi ella parecia estar viendo un fantasma agonizante de su pasado. Ren arrastro los pies hacia ahi, cada paso le costaba, era un recordatorio de lo que se habia perdido, cerro los dedos con fuerza sobre la guadaña que parecio en su mano derecha, el rostro de su madre se contorsiono en una mueca de horror puro sin voz para poder gritar. Cada paso inyecto a sus venas un nuevo impulso, queria matarla, lo deseaba tanto, tenia muchisimo por hacerle pagar, este definitivamente...
-me equivoque-Sophie se interpuso en su camino, por un momento borro los pensamientos de que su madre estaba a unos cuantos pasos suyo, la sonrisa triste de la chica le confundio, incluso Kyo que parecia dispuesto a todo ladrandole ordenes se calmo, Sophie en cambio nisiquiera penso que podria detenerlo tan solo queria disculparse por haber creido que eso solucionaria algo, pero ese no era el unico hecho que acontecia, todos los receivers eran llamados, todo a su alrededor se volvio gris, y un inquietante silencio se instalo, no habia ruido de pajaros o lejanas voces traidas por el viento, no mas risas ni el sonido de los automoviles, el sonido de la ciudad se apago, la atmosfera se volvio fria mientras en el cielo las nubes se abrian paso a un inmenso agujero de color blanco que se extendia, la madre de Ren permanecia congelada pero lucia como algo antinatural, ya no formaba parte de ese mundo, ellos no estaban en ese mismo plano, aquella mañana cuando se habia despertado nada de eso habia tenido en mente, Nyaya-sama lo estaba iniciando todo, junto a receivers y sus soulmates que ya no tenian escapatoria, entonces Sophie que no habia reparado antes de caer a aquel vacio en blanco, pronuncio una ultima mentira sin saber, creyendo firmemente en sus palabras, sin despertar aun en ese nuevo mundo
-vayamos a casa, Ren-.
martes, 31 de marzo de 2015
El previo que los alcanzo
Publicado por Amy Lee en 22:32
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