Salia como siempre a la hora acostumbrada de casa, era
sabado y tenia clases extras en una mañana extraña de septiembre, aun no era
tiempo de que otoño comenzara y sin embargo el ambiente estaba frio y en el
cielo brillaba un palido sol, pudo haber sido un dia cualquiera pero sentia que
no era asi, Sophie Miller se detuvo a medio camino antes de un cruce para
anudarse de nuevo las cintas de sus tenis desgastados, gruñendo dejo la mochila en el suelo y se
arrodillo, no queria llegar temprano a la escuela es mas: no queria llegar y
punto. Mientras mas tarde se presentara mejor ¿y porque no? Faltar de vez en
cuando no hace daño a nadie en especial a Sophie, habia cambiado de escuela
hace menos de un mes y ya necesitaba asesorias por dos materias reprobadas,
eran esos momentos en que deseaba por lo menos una amiga, ahí no conocia a
nadie y nadie parecia interesado en conocerla, suspiro con pesadez, era difícil
ser la nueva, en su antigua ciudad todos la conocían y ella conocia a todos, no
era muy popular pero por lo menos ya se habia adaptado.
El semaforo de nuevo se puso en verde y tuvo que esperar un
rato, cansada como estaba no le importo demasiado, se levanto y se colgó su
mochila al hombro, ¿Qué era lo que habia dicho su padre aquella mañana? ¡Ah!
Si, consiguete un trabajo no pienso estar manteniendote toda la vida ya tienes
17 ¿Qué esperas?
Suspiro otra vez, ¿17? Apenas y habia cumplido los 16
recien, no podia estar pensando en trabajo estudio y ser sociable cuando
últimamente todo le salia al reves, como antes habia pensado no se puede tener
todo.
Recibio un empujon que no vio venir, una mujer paso a su lado
tambaleandose como borracha
-¡oye! Cuidado…-Sophie le reclamo pero se quedo paralizada
al ver su mirada, la mujer rubia no debia de pasar de lo 35 años, rubia alta y
vestida formalmente tenia la mirada perdida, los ojos oscurecidos sin una
chispa de vida, tenia la boca abierta y parecia que estaba gritando pero de su
garganta no salia sonido alguno, su rostro desfigurado por el horror mostraba
que veia algo verdaderamente espantoso, Sophie giro la cabeza en busca de eso
pero a su alrededor no habia nada fuera de lo comun, personas que transitaban y
que se habian detenido al ver a la mujer, ella cruzo la calle avanzando de
espaldas con los brazos extendidos moviendolos para todos lados, sus tacones
repiquetearon contra el cemento, los autos que alcanzaron a detenerse frenaron
de golpe haciendo rechinar las llantas otros mas la rodearon a escasos
centímetros de ella haciendo sonar el claxon como advertencia, muchos la
observaban incredulos, hubo gritos pero nadie se acerco a detenerla.
El autobús que Sophie siempre perdia al llegar tarde y el
que se suponia la llevaria a la escuela venia atrasado cinco minutos, el tiempo
que le llevo a ella salir de casa avanzaba a toda velocidad por aquel lado de
la calle, el mismo conductor detrás del volante, horrible que te observaba de
pies a cabeza y que te apuraba a subir y a bajar si ese era el caso, la misma
hora a la ella llegaba a la parada, misma ciudad, mismas personas. Pero algo
ahí no encajaba y ella lo sabia.
El conductor al parecer no la vio o la mujer se interpuso en
su camino o quiza no alcanzo a frenar, el impacto fue en seco y el cuerpo de
ella parecio estallar, la sangre salto hacia todos lados, manchando el vidrio y
mojando la acera, unas cuantas gotas cayeron en su rostro, no pudo apartar la
vista, la mujer habia estallado segundos antes de que el camion chocara contra
ella, sus organos saltaron desparramandose en el suelo, la mitad del cuerpo
salio disparado hacia el otro lado, el camion no freno si no que parecio
aumentar la velocidad y desapareció al internarse a la avenida. Todo ahí fue
gritos y un caos, la gente en masa comenzo a correr y los automovilistas que la
habian esquivado trataron de huir de la misma manera, alguien mas llamaba a una
ambulancia o a la policia, Sophie fue de la pocas en quedarse ahí, atonita sin
dar credito a lo que acababa de ver. No supo que hacer y sus piernas no le
respondieron alzo la vista y miro a alguien del otro lado, un ¿niño quiza? No
parecia ser muy mayor pero reia y miraba el cuerpo destrozado como si fuera
algo gracioso, Sophie volteo a ver si alguien mas se percataba de su presencia
pero nadie le prestaba atención, lo miro otra vez y vio que se daba la vuelta y
escapaba corriendo de ahí. El sonido de la ambulancia la trajo de nuevo y
mirando la escena por ultima vez penso que debia de irse de ahí cuanto antes,
corrio tanto como pudo perdida en la ciudad que apenas iba despertando. La
mujer habia explotado en pedazos, el camion no la habia tocado ¿verdad? Eso era
lo que habia visto ¿Qué habia pasado?. Se detuvo pensando a que sitio podia ir,
la escuela no, la tienda de su padre tampoco, ¿su casa? No. No queria volver
por ahí.
Llego a la plaza principal y se dejo caer bajo la sombra de
un arbol temblando y sudando por haber recorrido tan larga distancia, el miedo
aun estaba sobre ella, su estomago dio un salto y no pudo contenerse, se
inclino hacia un lado arrojando su desayuno, la sensación de asco y mareo fue
lo que siguió, se levanto otra vez y busco otro sitio, sus ojos se le habian
llenado de lagrimas por el esfuerzo y se sento en una banca apartada del resto.
La escena habia sido repulsiva y no podia quitarse esa imagen de la mente.
Se tallo los ojos y espero a que el mareo parara, habia sido
solo un accidente, quiza la mujer bien vestida estaba borracha, drogada o
pasaba por un mal momento, si, debia de ser eso. Tomo aire y el mundo que
giraba a su alrededor parecio detenerse. Frente suyo ocurria un suceso extraño.
Dos hombres, uno de mediana edad y el otro un adolescente un año mayor que
Sophie se balanceaban entre si como si ejecutaran una danza.
-…¿Qué esta ocurriendo?-se pregunto tomando su mochila,
preparada para irse de ahí, el joven se dio la vuelta y cayo al piso, en ese
intervalo miro hacia Sophie, le parecio que su cabeza iba en su direccion pero
sus ojos no la miraban realmente, faltos de vida como los de aquella mujer.
Se levanto, esto no podia estar pasando… ambos estallaron
como si algo en su interior hubiera explotado, grito, grito tan fuerte como
jamas lo habia hecho en su vida, se limpio el rostro con rapidez, ahí estaba la
sangre casi seca de la mujer y la nueva roja y espesa de los hombres, grito una
vez mas y salio corriendo pisando el charco de sangre que se habia formado,
¿Qué era todo esto? ¿acaso era todo un sueño? Pesadilla . Eso era lo que
parecia.
Su camisa estaba cubierta de sangre, una mujer que hacia
ejercicio iba directo hacia esa zona y la vio abriendo mucho los ojos, luego
observo por detrás suyo y chillo con panico. El grito fue cortado y sin dar
tiempo de nada fue remplazado por un sonido de desgarre un quejido y luego
nada. Sophie se giro lentamente con el miedo impreso en las facciones. Los
miembros de la mujer estaban por todas partes, Sophie sintio de nuevo que su estomago
protestaba y que su corazon detenia su marcha. Cayo al suelo de espaldas y
escucho voces por todas partes. Una sombra se movia a su derecha, oculta entre
los arbustos, se cubrio la boca sin poder apartar los ojos, una sensación poco
conocida la recorrio y sintiendo que las fuerzas la abandonaban cerro los ojos.
-¿seguro que solo ha sido eso?-
-claro, ella presencio esos ataques, podia ser nuestra unica
testigo, si sucede algo mas no dude en llamarme, queremos interrogar a su hija
¿esta bien?-
-si oficial, como usted diga-la puerta se cerro y ella
recobro la consciencia, solto un quejido y apreto los ojos, ¿era entonces un
sueño?... Se levanto y casi sonrio pero al ver el rostro contrariado de su
madre la felicidad desaparecio
-niña estupida-rugio entre dientes-¿sabes lo que acabas de
provocar? Creen que eres sospechosa de un multiple asesinato-señalo la puerta
con insistencia-ese hombre piensa que eres una asesina-
-yo no he hecho nada-
-¿nada? ¿Cómo explicas entonces lo que paso? ¿Eh? Cuando me
llamaron y supe que era por ti no crei
que fuera algo tan grave, imagine que era uno de tus tonterias, tenia el numero
de emergencia en la mano para llamar a una maldita ambulancia para que te
recogiera-le grito cada vez mas alto, Sophie no se defendio, "sus tonterias"
como siempre le llamaban no eran mas que accidentes que ella misma se
ocasionaba antes de cumplir los 13, después de eso no volvio a hacerlo pero su
familia se habia acostumbrado-¿Qué fue lo que hiciste Sophia? Responde…
¿quieres que le hable a tu padre para que se ente…-
-¡no!-le respondio fuerte-no ha sido nada iba de camino a la
escuela y… y algo estallo la… la mujer estallo-
-¿la mujer? ¿de que mujer hablas?-
-oh… bueno no, iba a faltar a clases y en el parque… alguien
le disparo a esas personas yo… creo que tuve suerte de salir-mintio y parecio
hacerlo creible puesto que su madre asintió y le ordeno que se quedara ahí, Sophie
se recosto nuevamente ignorando como era que iba a explicar lo que sucedió, se
habia desmayado y alguien debia de haberla encontrado, la unica que habia
pasado por ahí habia sido aquella mujer, quiza no era la unica y alguien mas
supo que paso, ella no era la culpable. Se giro quedando de costado y viendo
hacia la ventana. Dormiria un rato, tal vez era lo que necesitaba luego, luego
sabria que hacer.
Desperto con el movimiento en la sala, su madre pasaba la
aspiradora por todas las alfombras de la casa y hacia un ruido infernal
-urusai-escucho decir, abrio los ojos confundida ¿Qué no era
solo ella en esa habitación?, algo jalaba el borde de su blusa, se quedo muda
el minuto en que su cerebro comprendio la situación.
El chico de antes, el que habia reido al ver el cuerpo de la
primer victima estaba ahí en su habitación, casi encima suyo sosteniendo la
tela de su blusa, dio tremendo grito al darse cuenta y el la silencio
poniendole la mano libre sobre la boca, y le sonrio de forma retorcida, le miro
bien y se aparto como pudo chocando contra el respaldo, viendolo bien no
parecia tener mas de 14 o 15 años pero ¿Cómo habia entrado ahí?... la ventana
Su vista se dirigio
ahí pero esta estaba cerrada, luego observo bien que era lo que estaba pasando
-esta plana-dijo en un tono bajo pero para ella
perfectamente audible, adios histeria miedo y lo que fuera. Se levanto y con su
mano libre trato de darle un puñetazo
-¿Cómo te atreves maldito mocoso?-le grito encolerizada, el
ya no estaba ahí, giro la cabeza tan rapido como pudo inspeccionando su
habitación, no habia señales de otra persona-genial, ya alucino, lo que me
faltab… oh dios ¡no!-de nuevo se sintio asustada, no habia reparado en porque
su otra mano le dolia y ardia de ese modo, una navaja estaba clavada sobre su
palma y la sangre se escurria entre sus dedos, el susto habia sido los
recuerdos de la infancia, se la quito y la arrojo lejos, presiono su mano
contra su pecho y lloro silenciosamente esperando a que su madre llegara.
Cuando la puerta se abrio la respuesta de su parte fue misma
que hace años
-no puede ser Sophia, ¿de nuevo? ¿estas loca o que te pasa?
de verdad que no se que voy a hacer contigo-luego añadiendo mientras se daba la
vuelta dijo-ya sabes donde esta el botiquin asi que deja de lloriquear y
apurate que acabo de lavar esas sabanas-.
Ya era la hora de la cena, toda su familia sentada en el
comedor cenando tranquilamente, su hermana menor su padre y su madre, en la
sala se oia el rumor de las voces de los conductores de un programa sobre
concursos, la tramision se vio interrumpida por una noticia de emergencia,
Sophie en silencio miraba las fotos de los fallecidos en un accidente
automovilismo, luego hablaron sobre mas asesinatos como los que aquella misma
mañana, no supo bien pero le parecio oir el alivio en su madre. Bueno parecia
mas de lo mismo ¿Cuándo era el dia en que nadie moria? Nada fuera de lo comun. Mientras
sus padres discutian sobre los acontecimientos y su hermana jugaba con la
comida ella se levanto y sin que nadie la notara. Afuera en el porche corria un
viento tranquilo y helado con el cielo oscurecido sin nubes. Sabia desde que
habia salido de casa que ese dia no era como los otros y sin embargo sentia que
aun no acababa. Miro su mano y se pregunto que parte de todo era real y que no,
sentia el dolor, sentia la palpitaciones entonces no podia haberselo imaginado
o quiza…? ¿fue ella misma que se lo causo y solo se imagino al chico?
Bueno a lo mejor si estaba un poco loca, como todo el mundo.
Apenas puso un pie en porche regreso inmediatamente dentro aterrada al ver
quien estaba del otro lado. Cerro la puerta con tal fuerza que su padre se
sobresalto y la regaño por eso, Sophie se quedo callada y subio hasta su
habitación dejando atrás los gritos de sus padres que la llamaban, con las
luces apagadas se dirigio a la ventana y con cuidado se asomo, el seguia ahí,
con una sonrisa que jamas le vio a nadie, una que decia claramente que algo
planeaba y no era algo agradable, la camioneta familiar de la vecina paso
apresurada y por un segundo lo perdio de vista, cuando el auto paso el ya no se
encontraba ahí, retrocedio dando un respingo, no podia ser real el no era real,
se aparto y busco la navaja que antes le habia cortado, si era alguien
inventado por ella misma, la navaja debia de ser de alguien ¿no? Todas las
cosas puntiagudas de la casa estaban guardadas bajo llave.
La busco al sitio donde penso que la habia lanzado, la busco
debajo de la cama, por el suelo pero nada. Como el, tambien habia desaparecido.
lunes, 27 de mayo de 2013
Locura para todas las edades
Publicado por Amy Lee en 16:51
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