-me caes bien-susurro alegre, en un tono que era poco
conocido en el, en su hermano quiza pero no en el, tampoco podia recordar
cuando habia sido la ultima vez que habia sonreido, no aquellos brotes de
histeria que le daban de pronto, no cuando reia al ver la sangre derramada de
sus enemigos.
-tu tambien me caes bien-en cambio ella no podia saber si lo
decia en serio o solo para complacerlo, habia perdido el temor a la muerte
estando cerca suyo ¿Cómo era que habia llegado a ese punto?. Asustada, no mas
bien aterrorizada, asi se sintio cuando el la encontro, cuando vio sus ojos
rojos mirandola fijamente siguiendola a todas partes porque ambos sabian que no
habia manera de huir. Cuando desperto en su habitación la historia que se habia
contado habia sido una impresión tan fuerte, Sophie sabia que el asesinato de
su padre no se debia a un asalto frustrado. Ni tampoco las muertes que vio
El se lo habia dicho, bueno el no, su hermano Kyo que
parecia odiarla le advirtió que se alejara, pero no le hizo caso y se arrepintió
cuando el acabo uno a uno con las personas a su alrededor, nadie podia saber el
motivo de que ella se alejara pero era una manera de protegerlos y cuando escapo
de casa esperando asi salvar a su madre no entendio porque aun asi fue
inevitable, el segundo hermano, Nyo ,tambien se lo dijo, podia huir todo lo que
quisiera pero Ren siempre la iba a encontrar. Cuando se entero de lo que era,
de lo que queria de ella o de porque los habia asesinado no le atemorizo tanto
como el motivo para que el la persiguiera dia y noche, para que estuviera
siempre a su lado. Su rostro mostraba algunos rasgos infantiles y cuando
sonreia de esa manera, aquella forma tan sicopata de hacer las cosas borraba
todo rastro de inocencia que aparentaba. Tenia 14 y ella 16.
Sophie era su soulmate, el asi lo habia elegido y ella no
pudo negarse
Ren era un receiver, el no lo habia decidido pero disfrutaba
de el deber que tenia
Hubo un movimiento que llamo su atención a su derecha, esa
noche los habian atacado cinco hombres, los cuerpos yacian frente suyo en un
reguero de brazos y piernas bajo charcos de sangre, el mismo estaba manchado de
pies a cabeza del liquido escarlata y parecia no importarle, uno de ellos se
movio, con heridas profundas y las piernas destrozadas profirio un sonido ahogado,
el chirrido del columpio se detuvo y Ren se levanto, Sophie contuvo el aliento
presintiendo lo que ocurriria. El alma de aquel hombre ya no podia protegerle,
estaba debil y moribundo. La guadaña aparecio en su mano derecha soltando una
risa que al hombre le helo la sangre, uno de sus ojos habia sido arrancado y el
otro lo miraba con profundo horror tal y como ella y otros lo habian mirado
antes.
-ya me aburriste-le dijo con una media sonrisa, Sophie giro
el rostro y solo pudo oir el crujir de huesos y el sonido viscoso de algo
desgarrandose. Ren volvio a su lugar y tomo del rostro a Sophie obligandola a
mirarlo, el lazo que los unia ya no estaba tenso ni enredado, lo sentia el hilo
invisible que la ataba a el. No podia temerle, eso habia quedado atrás, la
solto y se sento en el columpio balanceándose con calma. Tomo aire y continuo
diciendo lo que el hombre ya muerto habia interrumpido
-aunque seas un desquiciado… me caes bien-
lunes, 27 de mayo de 2013
Prologo
Publicado por Amy Lee en 16:44
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